viernes, 25 de noviembre de 2005
Boicots
El Viento y el Sol discutían sobre quién de los dos era más fuerte.
Como no se ponían de acuerdo decidieron que el más fuerte sería aquel que fuera capaz de quitarle la chaqueta a un hombre que caminaba por la tierra debajo de ellos.
El viento empezó a soplar y soplar, cada vez con más fuerza pero el hombre se agarraba la chaqueta como podía, casi estaba hecho un ovillo aguantando el huracán pero al final el viento, agotado tuvo que darse por vencido.
Entonces llegó el Sol y empezó a radiar toda su fuerza, todo su calor. El hombre empezó a sudar y sudar, y al final se quitó la chaqueta y se arremangó la camisa.
La moraleja es evidente.
Esto viene a colación del boicot a los productos catalanes que el mundo que orbita alrededor de Jiménez Losantos impulsa. La idea detrás de esto es acojonar a los catalanes dándoles donde les duele, en la pela. Y cabe esperar que los empresarios afectados irán corriendo al Gobienro catalán y suplicarán que éste se baje los pantalones.
De esta manera el tío que sirvió de molde para los enanos de jardín y sus acólitos esperan que el Estatuto catalán se eche atrás y España no se rompa. Esta es su táctica par anclar a Cataluña en España.
Lo que pasa es que cuando lees las notícias sobre la bajada de ventas de los espumosos catalanes (un 4%) te enteras que de hecho estas empresas venden mucho más fuera de España que dentro. No en vano Gabino Diego y Demi Moore (está tremenda jarl) van de bolos por Berlín para Freixenet. Y es que Freixenet vende más en Alemania que en España.
Sí amigos,a algunos que consideran a los catalanes provincianos, se les acaba el mundo en España. Pero nuestro mercado interior no es Cuenca, es la UE y el mercado total es el mundo entero.
El asunto es que si el boicot es un éxito, entonces habrán obligado a las empresas catalanas a vender más y más fuera de España. Así que una vez que la mayoría de los clientes de las empresas catalanas no sean españoles los boicoteantes habrán perdido toda capacidad de presión sobre éstas.
España dejará de ser el mercado principal de los catalanes, con lo cual ya no habrá ningún motivo para bajarse los pantalones ante unos tíos que a fin de cuentas no les compran. Cataluña sí que podrá (porque no le queda otro remedio) vivir sin España, todo ello gracias a Jiménez Losantos, y podrán mandar tranquilamente de una vez a tomar por culo al resto del Estado ya que no les va a afectar a la cuenta de resultados.
Gran táctica Fedeguico.
Como no se ponían de acuerdo decidieron que el más fuerte sería aquel que fuera capaz de quitarle la chaqueta a un hombre que caminaba por la tierra debajo de ellos.
El viento empezó a soplar y soplar, cada vez con más fuerza pero el hombre se agarraba la chaqueta como podía, casi estaba hecho un ovillo aguantando el huracán pero al final el viento, agotado tuvo que darse por vencido.
Entonces llegó el Sol y empezó a radiar toda su fuerza, todo su calor. El hombre empezó a sudar y sudar, y al final se quitó la chaqueta y se arremangó la camisa.
La moraleja es evidente.
Esto viene a colación del boicot a los productos catalanes que el mundo que orbita alrededor de Jiménez Losantos impulsa. La idea detrás de esto es acojonar a los catalanes dándoles donde les duele, en la pela. Y cabe esperar que los empresarios afectados irán corriendo al Gobienro catalán y suplicarán que éste se baje los pantalones.

De esta manera el tío que sirvió de molde para los enanos de jardín y sus acólitos esperan que el Estatuto catalán se eche atrás y España no se rompa. Esta es su táctica par anclar a Cataluña en España.
Lo que pasa es que cuando lees las notícias sobre la bajada de ventas de los espumosos catalanes (un 4%) te enteras que de hecho estas empresas venden mucho más fuera de España que dentro. No en vano Gabino Diego y Demi Moore (está tremenda jarl) van de bolos por Berlín para Freixenet. Y es que Freixenet vende más en Alemania que en España.
Sí amigos,a algunos que consideran a los catalanes provincianos, se les acaba el mundo en España. Pero nuestro mercado interior no es Cuenca, es la UE y el mercado total es el mundo entero.
El asunto es que si el boicot es un éxito, entonces habrán obligado a las empresas catalanas a vender más y más fuera de España. Así que una vez que la mayoría de los clientes de las empresas catalanas no sean españoles los boicoteantes habrán perdido toda capacidad de presión sobre éstas.
España dejará de ser el mercado principal de los catalanes, con lo cual ya no habrá ningún motivo para bajarse los pantalones ante unos tíos que a fin de cuentas no les compran. Cataluña sí que podrá (porque no le queda otro remedio) vivir sin España, todo ello gracias a Jiménez Losantos, y podrán mandar tranquilamente de una vez a tomar por culo al resto del Estado ya que no les va a afectar a la cuenta de resultados.
Gran táctica Fedeguico.

