miércoles, 14 de septiembre de 2005
La rancia
La rancia que comparte despacho conmigo es la tía más celosa y envidiosa que he conocido.Es algo increíble.
Si Dios un día se apareciera a la rancia y le dijera:
-"He oído tus insistentes quejas y he bajado a la tierra para concederte lo que desees y dejes así de calentarme la cabeza."
-¿Lo que quiera Señor?
-Sí, pero has de saber que como la envidia es un pecado, de lo que te conceda a tí, le daré el doble a tu vecino.
La pija se lo piensa largamente y por fin dice:
-¡Ya sé lo que quiero, quiero quedarme tuerta!
Mala víbora
Si Dios un día se apareciera a la rancia y le dijera:
-"He oído tus insistentes quejas y he bajado a la tierra para concederte lo que desees y dejes así de calentarme la cabeza."
-¿Lo que quiera Señor?
-Sí, pero has de saber que como la envidia es un pecado, de lo que te conceda a tí, le daré el doble a tu vecino.
La pija se lo piensa largamente y por fin dice:
-¡Ya sé lo que quiero, quiero quedarme tuerta!
Mala víbora

